Consuelo en Cristo Eucaristía

PALABRAS DE SANTO PADRE PIO DE PIELTRECINA




“¡Cuántas veces he confiado a esta madre la atormentada angustia de mi inquieto corazón!
 ¡Y cuántas veces me ha consolado!

En tiempos difíciles, me parece que no tengo madre en la tierra, sino solo una, llena de piedad, en el Cielo.
 Pobre madrecita, ¡cómo me ama! ¡Con cuánta solicitud me acompañó al altar esta mañana!
Me gustaría tener una voz muy fuerte para invitar a los pecadores de todo el mundo a ir hacia Nuestra Señora”.



Resultado de imagen para gifs de sagrario

Siendo que el Señor en el Evangelio nos ha prometido expresamente: “Vengan a Mí todos los que están afligidos y agobiados y Yo los aliviaré”, es difícil entender por qué cuando estamos tristes o angustiados no acudimos con presteza a los pies del sagrario, donde Jesús Sacramentado nos espera para consolarnos, animarnos y fortalecernos.

A veces acudimos a algún amigo de la tierra o a un familiar, y está bien que así lo hagamos. Pero no nos olvidemos que el mayor Amigo y el mejor Familiar nuestro es Jesucristo Eucaristía.

Es cierto que si no tenemos la dicha de contar con una capilla de adoración perpetua a Jesús Sacramentado cerca de nuestra casa, no nos será fácil ir a los pies de Jesús a cualquier hora del día. Pero aunque no podamos acudir materialmente a la iglesia, al sagrario, vayamos a lo menos espiritualmente. Hagamos una visita espiritual a los pies de Jesús en el Tabernáculo y hallaremos gracia y consuelo a todas nuestras penas y congojas.

Es promesa de un Dios, que nos aliviará el Señor Jesús si vamos a sus pies en el sagrario. Y quien no lo crea así, que haga la prueba cuando esté abatido, y vaya a Jesús, y comprobará por su propia cuenta qué verdadera es esta promesa divina.

Lamentablemente cuando estamos sufriendo no pocas veces nos sucede que ni nos acordamos de ir a Jesús Hostia, y damos como manotazos de ahogado tratando de buscar soluciones, y no acertamos a ir en la dirección correcta: el sagrario de la iglesia.

Cuanto más asiduamente visitemos a Jesús Eucaristía, tanto más consolados seremos en las penalidades de la vida, que a todos nos sobrevienen por muchos motivos.

Así que no olvidemos para la próxima vez que nos sintamos desanimados y cansados, de ir a la iglesia más cercana y arrodillarnos a los pies del tabernáculo donde Jesús nos espera para colmarnos de gracias, consuelos y luces para iluminar nuestras tinieblas y darnos la solución para que tomemos decisiones acertadas según la voluntad de Dios y el bien de nuestras almas y de muchos.



Resultado de imagen para gifs de barras y separadores catolicos