
-Dios no se oculta a aquellos que lo buscan con un corazón sincero, aunque lo hagan a tientas, de manera imprecisa y difusa.
-Juan Pablo II
Extractos de cartas del Padre Pío
(Recopilación: P. Gianluigi Pasquale en “365 días con el Padre Pío”)
Diciembre 23
Los enfriamientos del espíritu, que a veces experimentas, no deben ni maravillarte, ni abatirte, ni desanimarte; ya que, con tal de que tengas un verdadero deseo de fervor y que no dejes, como consecuencia de los mismos, tus santas prácticas de piedad, el alma
sigue bien, y sirve y ama a Dios, y además con amor desinteresado.
Dime, mi buena hija, ¿acaso el dulce Jesús no nació en el corazón del frío?; y, ¿por qué no ha de seguir estando en el frío del corazón? Yo me refiero a ese frío que no consiste en un debilitamiento de nuestros buenos propósitos, sino sencillamente en cierto cansancio y pesadez de espíritu, que nos hace avanzar con sufrimiento en el camino en el que estamos, y del que no queremos apartarnos nunca hasta que lleguemos a la meta.
(4 de agosto de 1917, a destinataria
desconocida, Ep. III, 922)
