Extractos de cartas del Padre Pío-31 de julio


-Guarda siempre tu interior en silencio, hablando poco con las criaturas y mucho con Dios, padeciendo y trabajando por su amor.

-Santa Margarita María








Extractos de cartas del Padre Pío
(Recopilación: P. Gianluigi Pasquale en “365 días con el Padre Pío”)


31 de julio

Mantened vuestros propósitos; permaneced en la barca en la que os ha puesto el Señor; y venga incluso la tempestad; ¡viva Jesús!, vosotras no pereceréis. Él dormirá, pero, en el momento oportuno, se despertará para devolveros la calma. Nuestro san Pedro, dice la escritura, viendo la tempestad tan violenta, se asustó y, temblando, exclamó: «Señor, sálvame». Y nuestro Señor, tomándolo de la mano, le dijo: «Hombre de poca fe, ¿por qué temes?». Fijaos, hijas, en este santo apóstol: él camina a pie enjuto sobre las aguas; las olas y los vientos no sabrían sumergirlo; pero el miedo al viento y a las olas lo desanima. El miedo es un mal mayor que el mismo miedo.

Hijas de poca fe, ¿qué teméis? No, no temáis; caminad sobre el mar entre los vientos y las olas; pero recordad que estáis con Jesús. ¿Qué motivos tenéis para temer? Pero, si os sorprende el miedo, gritad con fuerza: ¡Señor, sálvanos! Él os alargará la mano; agarradla con fuerza y caminad con alegría.

En resumen, no filosoféis sobre vuestros defectos; no repliquéis; seguid adelante con sinceridad. No, Dios no sabría perderos, cuando vosotras, para no perderlo, insistís en vuestros propósitos. Que el mundo arda, que todo esté en tinieblas, en humo, en tumulto; pero Dios está con vosotras. ¿De qué, pues, tendremos miedo? Si Dios permanece en las tinieblas y sobre el monte Sinaí, entre relámpagos y truenos, ¿no podemos estar contentos sabiendo que estamos cerca de Él?



(8 de marzo de 1918, a las
hermanas Ventrella, Ep. III, 576)